Dios me quiere como soy

juanLa historia de Juan es una historia de superación. Juan sabe lo que es empezar de cero y conoce la misericordia de Dios. “Dios me quiere como soy. Dios me ama”, afirma. El amor misericordioso de Dios lo ha conocido y sabe que el Señor siempre le cuida. Juan pensaba que se sabía cuidar solo pero no era así. Es la misericordia de Dios en Juan y en los demás lo que le ha hecho cambiar de vida, comenzar de nuevo y darse cuenta de que hay un mundo, en el que es posible ser feliz.

Juan, que procede de los países del Este, llegó a España en 2003. En su país perdió a su familia. No tenía ni amigos ni familiares. Conoció desde muy joven la soledad, lo que le llevó a tener “malos amigos” que tanto en su país como en España le engañaron.  Ganaba dinero de forma fácil, pero tal y como entraba salía. Cometió un robo por hacerle un favor a uno de ellos, y a partir de ahí supo que su vida tenía que cambiar. Así no podía seguir, por lo decidió entregarse voluntariamente a la policía para cumplir su condena y poder alejarse de la vida que llevaba.

En la cárcel donde trabajó en un módulo de educación especial al cuidado de presos con enfermedades mentales aprendió que la violencia no tiene salida y que todos nos necesitamos unos a otros. Dios le mostró otras realidades. Enfermos que necesitaban a Juan las 24 horas del día. La misericordia de Juan en los demás.

Al salir de la cárcel tenía claro que su vida anterior era pasado y que tenía que comenzar de cero. Llegó a Madrid, y después a Talavera y de Talavera a Toledo andando. Llegó destrozado, pero con la ilusión de empezar de cero. En el Albergue de Cáritas Diocesana de Toledo le atendió su ángel de la guarda, la trabajadora social, Virginia, y otros trabajadores que enseguida le acompañaron, y le dieron esa oportunidad que Juan buscaba. En el Albergue encontró las puertas abiertas para cambiar y le ofrecieron los medios necesarios para poder cobrar una ayuda de excarcelación por su trabajo en la cárcel, y encontrar un trabajo. El Albergue y sus trabajadores y voluntarios se convirtió en un verdadero hogar, donde encontrar una ayuda cuando la necesitaba, y donde siempre había una sonrisa para Juan.

En  el Programa de Media Estancia del Albergue de Cáritas estuvo casi un año. Juan participó en varios talleres como el de búsqueda de empleo; de Habilidades Sociales y de Inglés; de Restauración de Muebles, y de Comunicación Interpersonal. Comenzó una nueva vida. La ilusión y la esperanza llegaron a su vida. Inició una vida apasionante, viviendo en un piso de alquiler y formándose en Agricultura Ecológica.

En este tiempo, Juan ha aprendido que “Dios me ha cuidado siempre”, como nos cuenta. Porque “antes, yo pensaba que era fuerte, casi inmortal y que gracias a mi fuerza y a mi forma de ser, me libraba de las cosas malas que me podrían ocurrir en la vida”. Ha descubierto el Amor de Dios. Todo lo que pensaba estaba equivocado. “Dios me quiere como soy”.

Gracias a Juan (nombre ficticio de nuestro protagonista) por su compromiso. Gracias a todos los que están haciendo posible que Juan tenga ilusión y esperanza.

 

Por Departamento de Comunicación de Cáritas Diocesana de Toledo

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