“Ser voluntario de Cáritas supone un estilo de vida”

Por Rosa Cambelo, voluntaria de Cáritas Parroquial de Illescas

rosa cambeloMi nombre es Rosa y voy a hablaros de mi experiencia como voluntaria de Cáritas en Illescas. Hace ya 19 años comencé mi voluntariado con el deseo y las ganas de ayudar a los demás, de llegar  aquellos que más lo necesitan. Eso fue lo que me llevo a formar parte y convertirme en voluntaria de Cáritas.

Para mí, ser voluntario supone un estilo de vida, es una vocación al servicio y un acto de fe. Ser voluntaria de Cáritas es vivir el amor que Dios me tiene a través de los demás, es una entrega al prójimo, al más necesitado. Pero esto no tendría sentido sin la oración y los sacramentos a través de los cuales recibo la fuerza y las ganas de continuar en esta labor.

Los voluntarios somos conscientes, y así lo sentimos, de que para poder realizar esta misión necesitamos la misericordia De Dios, necesitamos vivir el Evangelio y transmitirlo a los demás, intentando construir un camino de amor y fraternidad con los más necesitados.

Volviendo a mi experiencia, a lo que yo he vivido como voluntaria de Cáritas, como he comentado empecé a ser voluntaria en el 1999 y, en el año 2001 tuve la oportunidad de ser Directora de Cáritas Illescas. Fueron 8 años en los cuales se vivieron muchos cambios, ya que nos enfrentamos al reto de pasar de unas Cáritas parroquiales centradas en la entrega de alimentos y ropa a unas Cáritas capaces de dar respuesta a nuevas necesidades que iban surgiendo. En esta época, Illescas comenzó a recibir personas de diferentes países y un poco más tarde, el comienzo de la crisis que afectaría a muchas personas. Fue ahí, cuando se vio la necesidad de contratar a un trabajador social y tuvimos la gran suerte de poder trabajar con Javier García-Cabañas ahora secretario de Cáritas Diocesana de Toledo.

He de destacar lo importante que fue para mi tener un buen equipo y poder contar con la ayuda de mi compañera y amiga Nieves, con la que comencé esta labor y con la que viví estos 8 años en la directiva, así como el gran apoyo de Don Eugenio, párroco de Illescas. Una vez terminada mi dirección, volví a ser voluntaria de acogida, asumiendo el mismo compromiso con el que inicialmente empecé.

Todos estos años me han aportado muchas cosas buenas, a nivel personal y también dentro de mi familia. Ser voluntario no es dar el tiempo que te sobra, sino que es un compromiso que te lleva a dejar muchas cosas de tu vida pero que compensa, ya que siempre recibes mucho más de los que das. Digo esto del tiempo porque cuando empecé a ser voluntaria de Cáritas mis hijos eran pequeños y no entendían tanta dedicación, pero aún así siempre me han respetado y entendían que esto formaba parte de mi vida. Ahora que soy abuela y mis hijos vuelven a necesitar mi ayuda, ellos comprenden que tengo mis días de acogida, oración, formación y lo respetan pues saben lo importante que es para mí.

Ellos, de alguna manera, también han vivido esta experiencia. Quizá quién más lo ha vivido y se ha visto más involucrada ha sido mi hija pequeña Lucía. Ella es también voluntaria de Cáritas en el Proyecto de los Talleres Infantiles, que ahora por motivos de trabajo ha tenido que dejar temporalmente.

Ahora, vemos como Cáritas tiene la necesidad de estar en constante crecimiento, pues las necesidades son distintas y van cambiando. Ya no se centra solo en la entrega de una bolsa de alimentos, sino también en un acompañamiento y una escucha que nos acerca a la realidad del necesitado. Para todo esto, es muy importante la formación, con el fin de dar una atención de calidad y dar respuesta a las necesidades de quien nos visita.

Por todo ello, me gustaría animaros a ser voluntarios y deciros que no debéis tener miedo de experimentar esta forma de vida. Para finalizar me gustaría resaltar una frase del Papa Francisco: “Una Fe sin obras no es Fe, son solo palabras”.

Rosa Cambelo

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Servidores de la Caridad

Desde el Área de Comunicación y Sensibilización de Cáritas Diocesana de Toledo se promueve esta iniciativa, denominada Servidores de la Caridad, con el objetivo de dar voz y de conocer los testimonios de los voluntarios de Cáritas. Hombres y mujeres que dan su tiempo y su talento por los demás, entregándose por los más necesitados. Hombres y mujeres, que como dice el Papa Francisco, “son las manos de Jesús en el mundo”, y que su vida puede ayudar a muchas personas. Historias llenas de amor, de cercanía, de servicio y de Caridad.

Invitamos a los más de 2.000 voluntarios de Cáritas Diocesana de Toledo a compartir sus historias, sus testimonios de vida con nosotros. Unos testimonios contados desde el corazón, que inviten a encontrarnos con Jesucristo en los voluntarios y en los más necesitados.

No importa el estilo, ni si escribes mejor o peor. Nosotros lo damos forma. Nos interesa tu vida de voluntario, cómo ha cambiado tu vida y tu entorno, por qué estás en Cáritas, qué supone para ti ser voluntario de Cáritas…Todo lo que nos quieras contar.

Si tienes un testimonio pero no te atreves a escribirlo llámanos a Cáritas Diocesana de Toledo (925224600 ext. 216) y nosotros lo escribimos. Si quieres enviarnos tus textos puedes hacerlo a comunicacion.cdtoledo@caritas.es . Todos los testimonios se publicarán en este blog.

Anímate. Tu historia puede ayudar a muchas personas. Tu historia puede animar a que otras personas sean voluntarios. Tu historia puede ayudar a cambiar nuestro propio corazón.

Gracias por tu atención.

Mónica Moreno. Gabinete de Comunicación de Cáritas Diocesana de Toledo